Ana Langeheldt
El castillo (pintura original).

El castillo (pintura original).

800 EUR
Pintura Original realizada para la exposición "Homeless" comisariada por AxelVoid en Miami, año 2017.
Original paint for Homeless exhibition in Miami, curated by Axel Void, 2017 year.

Acrílico sobre lienzo. 46x76 cm. 
Acrylic on canvas. 46x76 cm.

El castillo.

Desde muy pequeña he sido consciente de la diferencia que hay entre haber nacido en un lugar u otro, y como esto

  condicionará tu vida. Esta diferencia entre familias, lugar en el mundo, sexo, o color de piel siempre ha retumbado en mi cabeza y me ha hecho plantearme, desde muy temprana edad, cómo sería todo en el lugar de otro y como todo esto condicionaría la vida que llevara o llevo en el momento. Desde muy pequeña he sido consciente de la suerte que tengo, ya que otros desearían seguro estar en mi situación. 

Esto me ha hecho desarrollar a lo largo de los años una empatía, en ocasiones admito exagerada, con determinadas situaciones que se ven, se conocen o se viven , unas lejos y otras  cerca. Una de estas situaciones que a menudo vemos, y se normaliza, en todas las ciudades del mundo, es la de personas durmiendo en la calle. Personas que han nacido como cualquier otra y que por a saber qué circunstancias acaban durmiendo en un banco, en un cajero o en un rincón; podría pasarle a cualquiera… Esas imágenes de gente durmiendo en la calle retumba  en mi cabeza, siempre, todos los días desde que recuerdo, a la hora de acostarme en mi cama. 

Cuando uno se acuesta es cuando uno se relaja, descansa, se acaba el día, se hacen balances, se plantean cosas, se recuerdan otras… Es cuando entonces nos dormimos y quedamos expuestos e indefensos. Sin embargo unos duermen al raso, y otros ( afortunados) en sus confortables camas. Todos deberíamos tener derecho a descansar en una confortable cama,que huela a pan recién hecho, protegidos de cualquier tormenta que se avecine; porque todos sentimos igual, y no debería haber diferencias. No debería…

Desde muy pequeña he agradecido tener la suerte de tener un castillo en mi cama, sin saber si en un futuro mi castillo será igual de confortable.

Este es mi homenaje a todas esas personas que su castillo es de cartón, o de piedra, y que sueñan cuando duermen indefensos, igual que cualquiera.



The castle.

Ever since my early childhood, I’ve been aware about the difference the place you were born in makes, and how that will somehow determine your life. These differences between families, place, sex or skin color has always sounded in my head and made me ask myself how everything would be if I were someplace else and how it would affect my whole life. Since I was a little girl, I’ve been aware of how lucky I am and how others would want to be in my shoes. This has led me to develop a certain empathy, sometimes exaggerated, about daily situations we encounter, some of them close and some others far. One of these situations we often see and is, at times, even seen as normal in many cities around the world, is that of people living on the street. Regular people just like you and me who, owing to given circumstances, end up sleeping on benches, metro stations or any random corner. It could happen to anyone… Those images of people having nowhere to go have echoed in my head everyday since I can remember everytime I go to bed. 


The minute you get into your bed is when you can chill, consider your day over, take stock of your situation, remember things… This is when we drift off to sleep, feeling exposed and defenseless. However, some of us are roofless and others, who are lucky, sleep on our comfortable beds. We should all have the right to sleep on a warm and cozy bed, which smells of freshly baked bread, safe from the storm. Because we all feel the same and there shouldn’t be differences. 


Since I was a little kid, I have thanked having a castle on my bed, not knowing if, in an uncertain future, my castle will always be this comfortable.

 

This is my tribute to all those people whose castles are made of cardboard, who dream at night when they feel defenseless, just like everybody else.